
Producto de la volátil y etérea forma del humo cuando se levanta hacia el cielo, así como desafiando y venciendo la fuerza de gravedad, hace elevar también mis sentidos, colmados de impaciencia, colmados de impotencia de no poder moverme en contra de la fuerza gravitacional. Es algo así como la esperanza de no apuntar hacia la dirección del sistema solar. Tender a saber que pasaría si fuera el revés la cosa, de como seria si el sol no estuviera. todo esto por el maldito humo que sale de mi boca y mata poco a poco mis pulmones con mi gentil concentimiento. así la forma etérea del humo es la recompensa de hacerme cada día mas muerto.
0 comentarios:
Publicar un comentario