domingo, 21 de junio de 2009 Lúdica satisfacción



Otorgándole al silencio la fe de lo más lúdico, siendo el consentimiento la pereza mas máxima, veo hoy un gran trabajo, un futuro de buenos frutos, con malas semillas erradicadas (aunque sabrosas en algún momento).
Nunca podría arrepentirme de mis votos paganos, ni de los santos, soportare el infierno antes de negar el paroxismo de mi pasado. Todo confluye para hoy, lo que es la pena máxima de mis rejas que dulcemente me cobijan. No dudaré en luchar con ahínco por mis nuevas banderas, ni tampoco me afectara el no contar con el soporte de las antiguas. Nuevamente hoy, que me hago cada día más muerto, no cambiaré, ni seré sumiso a las condenas perpetuas e infinitas de sus miradas, que cada momento son mas errantes.
Por favor maldiganme silentes y voceras, que me dan más risa que pena, soporten sus propias cargas y mueranse con sus vicios, que cada día que pasa me importan menos.
Mientras dejaré la ventana entre abierta para que observen los rayos luminosos del viaje sin regreso, hacia un futuro impreciso.