
tuvieron que comerse sus palabras, supieron que ya se habian perdido, no habria mas palabras que salvaran la situación,eran mas inocentes que culpables, sólo qreyeron en el paraiso que se les inventó, se perdieron en los dichos, se entregaron y perdieron. solo un ser es el verdadero culpable, aún así, su unica opcion es callar y no reconocer que sus labios fueron rotos por otro.
Ni la muerte las hará olvidar ahora.