
Se colgo con sus fragiles manos de su cuello, contoneando su figura, escuchando los envolventes sonidos que nublaban el cuarto. su mirada indicaba que lo disfrutaba y que no era la primera vez que se encontraba en tal situacion, la experiencia marca la diferencia, pense entonces. sus ojos se cerraron por un momento y se distinguio el anillo perfecto formado por su boca. alientos . sudor. poco a poco los sonidos se consumian, se transformaban en pequeños murmullos cada vez mas tenues. El contoneo se detenia suavemente hasta ser una ligera sensacion.


