jueves, 22 de abril de 2010 Un grito en silencio


En los arapos de la desgracia, irá a someterse a un lecho enjaulado de nostalgia, tronando sus dientes por el frío, cayendo lentamente la ceniza del infierno en sus ojos y mirando fijamente al cielo en busca de respuestas que no vendrán. Saltará el muro de la conciencia, para hacerse cada vez más muerto, cada día más muerto, toda una vida.
Sin embargo, en su pobre mente dictará cátedras de olvido,escuchará de tragedias, aunque no le produzcan nada. Quizás con el tiempo alguien escuche, quizás cuando sea tarde, vendrán al encuentro y dirán... lo que quieran decir.