
Decidido a seguir hasta muy avanzada la noche, incluso no dormir, para terminar ese libro que lo tenia tan interesado. a habían pasado casi 3 semanas desde que lo consiguió, mejor dicho que se encontró, eran tantas paginas y cada una debía ser leída una y otra vez. Gabriel, parecía estar inmerso en un trabajo de investigación, algo que le ocupaba toda su mente, una y otra vez recordaba frases de aquel libro misterioso. Las palabras le parecían extremadamente confusas y profundas, con un sentido lógico escondido en lo mas remoto. Nada le desconcentraba, ya casi ni comía, dormía solo cuando se desmayaba del sueño.
De a poco encontraba respuestas a sus preguntas, el libro era escrito por un demonio o un ángel, o por algún espíritu ligado a la Tierra, pero que no pertenecía a ella. Simple aquel libro se le había escapado de las manos al sobrevolar la superficie terrestre. Las palabras eran torcidas como la mente de un loco, pero le sentido era lógico y profundo. Frases y mas frases, hacían que se esfumara su realidad, lo que consideraba la realidad de las cosas.
Este fue el principio de todo, Gabriel desde aquel día no seria el de antes, su mirada se retraía cada vez mas, aunque nunca adelgazo tanto, sus ojeras eran muy notorias, y hablar con él debía hacerse con una lógica muy distinta. Pero por sobre todo, el libro, ese libro, aquel libro maldito, nunca pudo soltarlo, jamas. Incluso aquella noche en el balcón, junto a su no querido aliado, lo tenia en medio de su pantalón.
De a poco encontraba respuestas a sus preguntas, el libro era escrito por un demonio o un ángel, o por algún espíritu ligado a la Tierra, pero que no pertenecía a ella. Simple aquel libro se le había escapado de las manos al sobrevolar la superficie terrestre. Las palabras eran torcidas como la mente de un loco, pero le sentido era lógico y profundo. Frases y mas frases, hacían que se esfumara su realidad, lo que consideraba la realidad de las cosas.
Este fue el principio de todo, Gabriel desde aquel día no seria el de antes, su mirada se retraía cada vez mas, aunque nunca adelgazo tanto, sus ojeras eran muy notorias, y hablar con él debía hacerse con una lógica muy distinta. Pero por sobre todo, el libro, ese libro, aquel libro maldito, nunca pudo soltarlo, jamas. Incluso aquella noche en el balcón, junto a su no querido aliado, lo tenia en medio de su pantalón.
"Al terminar el día, recordé que era un día importante
no podía hacer nada, quizás por eso lo olvide,
o quizás me entretuve demasiado en este libro.
Quizás deba confiar en ella, mis ocupaciones están primero,
ella sabrá qué hacer sin mi, o quizás encuentre a otro.
No debería importarme tanto, tengo un gran descubrimiento entre mis manos,
mejor sera que ella encuentre a otro, no puedo hacerme cargo.
Pero qué digo¡¡¡¡, de seguro ya encontró a otro,
que bien ¡¡ estoy totalmente libre ahora para descubrir el secreto.
Demonios¡¡ de pronto esto duele...
debe ser la pequeña luz de la habitación, que hace arder mis ojos.
No definitivamente, parece que me duele perderla..."
no podía hacer nada, quizás por eso lo olvide,
o quizás me entretuve demasiado en este libro.
Quizás deba confiar en ella, mis ocupaciones están primero,
ella sabrá qué hacer sin mi, o quizás encuentre a otro.
No debería importarme tanto, tengo un gran descubrimiento entre mis manos,
mejor sera que ella encuentre a otro, no puedo hacerme cargo.
Pero qué digo¡¡¡¡, de seguro ya encontró a otro,
que bien ¡¡ estoy totalmente libre ahora para descubrir el secreto.
Demonios¡¡ de pronto esto duele...
debe ser la pequeña luz de la habitación, que hace arder mis ojos.
No definitivamente, parece que me duele perderla..."



